Si hay algo que veo pura y exclusivamente para ponerme del orto y despacharme en puteadas hasta que me gritan "¡Sacá si no te gusta!" son las novelas. Es una mierda, ya sabes cómo va a terminar, ya sabes quién se queda con quién e incluso a veces hasta sé lo que van a decir. Cosas típicas de una novela de mierda…1- Siempre hay diferencias socioeconómicas entre los personajes. Uno rico, uno pobre. Claro, como si fuera que yo me paro en la puerta de un barrio cerrado y se rinden a mis pies… bueno, creo que ponerme a mí como ejemplo es una pelotudez pero imagínense que soy linda y todo eso.
2- Primero empieza siendo media graciosa la novela pero termina con todo el elenco llorando hasta que se le raja el culo. Y Zorra se pregunta por qué mierda ve tremenda bosta… cierto, por el placer del odio.
3- A la protagonista todos le quieren dar murra… personaje que aparece, personaje que se la quiere fifar… a la fuerza, insistiendo, drogándola, etc. etc.
4- Siempre tienen que develar el secreto, el apellido, la enfermedad, el parentesco y encima aclarar que Mongo Picho no debe enterarse justiiiiiiiiito cuando quien no debe enterarse de nada está parado detrás del ficus de tela. Acá es cuando Zorra dice "Y ahora aparece el pelotudo preguntando qué es lo que no tiene que saber"
5- Inmediatamente el pelotudo al que le ocultaron todo durante meses pone cara de culo, mira a todos los infelices allí parados y dice "¿De qué no debo enterarme?" y Zorra tiene un orgasmo de odio puro.
6- Siempre hay un embarazo de riesgo o un parto de riesgo o el pibe recién nacido tiene una extraña enfermedad. Y Zorra cambia de canal para descubrir que odiar le gusta más que la pija y vuelve a poner la novela.
7- Nadie nunca es el verdadero padre… o sea… ni de sangre ni adoptivo. Siempre lo compran en la triple frontera, se lo robaron a alguien, se lo dejaron abandonado una noche de lluvia y rayos en la puerta con una mantita y algún pendorcho que 20 años después es descubierto y hace que ya el ahora adulto abandonado decida averiguar de qué se trata y después de ¡¡2 horas!! de investigación descubre que es hijo de Sarkozy, ponele…
8- Los buenos, por decirlo de alguna manera, tienen sexo en una cama con todos los adornos y hay velas y ella siempre está abajo o los dos sentados y ella siempre siempre llega al orgasmo y después se le cae una lágrima. O sea… yo he tenido y tengo orgasmos y después de eso voy al baño o me duermo o apretujo a mi novio o me lavo las manos pero llorar… déjenme de joder.
9- Los malos, o sea esa gente que no soporta a los perfectitos de los protagonistas, tienen sexo en cualquier lado… estaciones de trenes, autos, callejones, hospitales, morgue, cocina, baño público, comisaría etc. etc. y son súper calenturientos, se muerden, se pegan, ella siempre está arriba o están de parados y contra la pared y ella parece que goza pero no tiene pinta de orgasmo eso que hace pero se despeina toda y él después se sube el cierre, se pone la musculosa blanca y la deja sola, agitada y tocándose el pelo. Claro, claro… porque eso nos pasa todo el tiempo, a mí me llega a dejar sin acabar y encima se raja le doy tantas patadas en el culo que va a estar cagando cordones un mes.
10- El o los malos se mueren o les piden disculpas a los buenos y hasta tienen que esperar a que estos últimos las acepten… siempre en el último capítulo hay una gran fiesta o termina en que la protagonista está esperando un hijo y esas cursilerías. Y acá Zorra se suelta a las puteadas, se lamenta por los meses perdidos pero más se lamenta porque no va a tener de qué quejarse al día siguiente.
Ya sé que estoy al pedo, ahórrense el comentario… y no me vengan con eso de que para qué mierda veo novelas porque creo que quedó clarito que el odio mueve mis días.
-Zorra-


