Ayer hablando con una amiga tocamos el tema de la depilación. Las dos somos unas orangutanas miserables. Hablando, llegamos a la conclusión que de por lo menos yo soy “una jodida de la gran puta”.¡Cómo me revienta que la depiladora crea que su trabajo incluye diálogo! ¡Flaca, me estás depilando, no me estás vendiendo una enciclopedia!
Cuando voy con alguien compara los pelos por mt2 entre mi amiga y yo…
Ella- ¡Ay vos tenes más pelos que tu amiga!
Yo- (Pensando) Y en el orto ni te cuento… (Diciendo) No sé, no tuve el placer de verla.
Además, no estamos solas… hay más minas haciéndose el cavado y justo a mí me tocó estar con “La voz del estadio”.
Ella- (A los gritos) ¡Tenes un lunar! ¡Nunca vi un lunar acá!…
Yo- (Con la concha al plato) Un lunar, sí… Loquísimo…
¡Además se queja si pasé mucho tiempo sin depilarme! Uh, perdoname che… no puedo controlar el crecimiento de mis pelos… me encantaría regalarte una concha menos selvática pero como me haces doler hasta el útero recién vuelvo cuando para la hemorragia, la puta que te parió por el culo.
Dije, anteriormente, que soy una jodida ¿Por qué? Porque odio que mi ginecóloga tenga cara de orto… yo sé que soy la concha 1.000.000 que revisas pero haceme sentir especial. ¡De ella sí pretendo un diálogo!... yo me abro de piernas con un diálogo previo, perdóooon.
Odio que me diga “Sacate la ropa de la cintura para abajo” y cuando termino de hacerlo (Estando en culo) me diga “No era necesario que te saques todo, sólo de una pierna” ¡Uh flaca, ponele onda, la concha de tu madre!
Es más forra mi ginecóloga. Cuando tuve hongos me hizo sentir la más sucia de la historia latinoamericana, me decía “Tratá de lavarte bien” ¡Yo me lavo bien pero tengo hongos por jugar mucho al Mario Bross!
¿No es horrible que te manoseen las partes con frialdad y desprecio? Me lo hicieron muchas veces y no sólo la ginecóloga pero ya que te pago $30 la consulta ¡Celebrá mi lunar! ¡No rompas más mi pobre corazón, no lo hagas pedazos… quiérelo!
-Zorra-
Aprovecho este humilde y trucho espacio para decir que nadie me saludó por mi cumpleaños. Fue el 30 de mayo, no lo intenten hacer ahora que queda peor. Necesitaba decirlo porque cuando estén recostados sobre sus pegostiosas almohadas (Bob Patiño dixit) van a romper en llanto por ser tan chotos. Así, de una… ¡Chotos!

